Las niñas buenas no van al polo sur – una lectura de verano

Me acuerdo de un verano que leía Don Quijote de la mancha, y una de mis mejores amigas, lectora asidua y copy en la ofi que trabajábamos, protestaba diciendo que era una lectura de invierno y de mucha lluvia. Me hacía gracia el comentario y siempre le contestaba que Don Quijote y Sancho pasaban un calor de muerte en Castilla, pero tanto que es de poner en duda cualquier teoría sobre el calentamiento global. Yo me sentía en el desierto castizo de un agosto en el centro de Madrid y cuando me sentaba en el bus con aire acondicionado y abría el libro me compadecía de ellos, de Rocinante y del burro.

Pues si sigo el planteamiento de mi amiga, Las niñas buenas no van al polo sur es una lectura de verano. Pues sí. La travesía de la costa al Polo Sur se hace en verano y además, mientras tu te tuestas al sol, al borde la piscina ya te pueden hablar de grietas en el hielo, vientos polares y congelaciones que todo te parece más ameno.

Quien ha sentido el contorno
Eternamente huidizo del horizonte,
Ha captado la esencia de la libertad
El no darse por contento,
Sino desplazarse siempre sus fronteras
Más allá, hacia algún lugar allá afuera

Nordahl Grieg

Me lo recomendaron, quise ignorarlo y leer uno de los muchos que compré y no leí, pero en un día de sol y calor, caí en la tentación de echar un vistacito en La Casa del Libro y bastó leer esta cita para que fuera irresistible.

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Liv Arnesen, la primera mujer en llegar al polo Sur sin apoyos, cuenta la preparación, los miedos, el coraje, las dificultades cuanto a la financiación del proyecto, la travesía y la realización de un sueño. Me he identificado con ella, quise un nuevo reto y me encantó descubrir que no tiene que estar soltera para afrontar un reto en solitario. Disfruté en recordar un objetivo mucho más pequeño como El Camino de Santiago, pero que abarca la preparación, la soledad, la introspección, los logros diarios, el sufrimiento…

Desde que era bastante pequeña he dedicado muchas energías a soñar.

Anda que yo.. Si lego a contar cambio de personalidad.

Siempre me ha entrado pánico en cuanto los días empezaban a parecerse demasiado unos a otros. Cuando tengo que repetir las mismas cosas una y otra vez tengo la sensación de entrar en un estado de “inercia”.

Como no sea la inercia del continuo movimiento me entra la angustia del siglo.

Aprendes mucho sobre Antártica y sobre la historia de la conquista del polo Sur: una carrera entre noruegos e ingleses muy interesante que cobró muchas vidas.

La conquista de Liv, te vuelca de la silla y enciende tus deseos de ponerte un nuevo reto. Y hacer dieta no cuenta.

Mucha gente vive como si no hubiera escogido su propia vida y se organiza como si no tuviera oportunidad de hacer nada al respecto. Estas personas se mantienes en una zona de seguridad, continúan viviendo con sus frustraciones y se consuelan con que así es la vida. (…) y por eso aguantan en trabajos que no les gustan o en relaciones que no funcionan, tienen miedo a probar algo nuevo. El miedo existe para superarlo.

Aunque la cita solo es aplicable a parte de la población, felizmente es aplicable a mí. Es el abanico de posibilidades es tan grande que me abruma. Quiero prometer a mí misma que no dejaré vencerme por el miedo y que cambiaré todas las veces que no funcione.

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