Por fin – Santiago de Compostela

790km reales, más los que me he equivocado.

Camino_de_Santiago

Me desperté con ganas de llegar, de terminar el Camino, de cumplir el objetivo. Me decían que echaría de menos Babieca, pero hoy no quería ni verla. En la última etapa crucé con bastante gente, andando y en bici, me preguntaba de donde salían y donde estaban en las etapas anteriores. Llovizna para bautizar la llegada y las últimas fotos.

casi_en_santiago

Las últimas cuestas hasta subir Monte do Gozo.

monte_del_gozo2 monte_del_gozo_1

Y al bajarlo estás en Santiago. Por fin.

Pensé que me iba a emocionar, pero estaban ensayando para un concierto al lado de la Catedral “eeeeo, 1, 2”. Nada romántico. Me esperaba un coro. 🙂 Mi austriaca tampoco se emocionó, ella tenía motivos más fuertes por el que hacerlo y ya pensaba en otras rutas también en bici.

Yo sin embargo, sentía que por fin estaba allí, lo logré, lo hice. Yo sola. En bici, con poca resistencia, poca práctica, sin saber ni siquiera cambiar una rueda pero con muchas ganas de cumplirlo.

llegada_santiago_De_compostela

Después a por la Compostela, o como muchos la llaman: compostelana.

Para conseguirla hay que hacer, como mínimo, 100 kilómetros andando o 200 en bicicleta. Para probarlo hay que enseñar la credencial que compras donde empiezas el camino con sus respectivos sellos. Se puede sellar en los albergues de peregrinos y también en algunos bares.

credencial_camino_De_santiago compostela_camino

La Compostela se encuentra escrita en latín y su traducción es:

“EL CABILDO de esta Santa Apostólica Metropolitana Iglesia Catedral Compostelana, custodio del sello del altar de Santiago Apóstol, para que todos los Fieles y peregrinos que llegan desde cualquier parte del Orbe de la tierra con actitud de devoción o por causa de voto o promesa hasta la Tumba de Santiago, Nuestro Patrón y Protector de las Españas, acredita ante todos los que observen este documento que: X ha visitado devotamente este sacratísimo Templo con sentido cristiano (pietatis causa). En fe de lo cual le entrego el presente documento refrendado con el sello de esta misma Santa Iglesia”.

Pero la peregrinación solo acaba después de la misa del botafumeiro.

botfumeiro_santiago_de_compostela

A las 7 de la tarde de los viernes, se celebra una misa donde se citan los nombres de los peregrinos y su origen.

la_catedral_santiago_de_compostela

Y al final encienden el botafumeiro. Un inmenso incensario (53 kilos y 1,5 metros de altura) de latón bañado en plata que necesita la atención de ocho especialistas o tiraboleiros para columpiarlo por el interior de la catedral. Suspendido a 20 metros de altura mediante un sistema de poleas, alcanza una velocidad de 68 km/h. (fuente)

botafumeiro_en_movimiento monjes_botafumeiro_2 monjes_botafumeiro

Esto es, people, mi Camino de Santiago. Pensé en la conclusión varias veces, pero creo que os he contado todo y poco a poco. Me han preguntado muchas veces si volvería a hacerlo y la respuesta es SÍ. No otra vez la misma ruta, sino que me pareció una experiencia que hay que vivirla alguna vez. Más que pensar en el futuro, me hizo vivir el presente. Que mis pensamientos fuesen tan simple como comer la fruta ahora o dentro de media hora, si iba a llegar al destino, si había que lavar la ropa o no, la cuesta, sí, esta cuesta que la tenía que subir… La deliciosa sensación de superación en cada etapa, sentir el cuerpo fuerte, sentirse valiente y…

…yo creo que es eso. El Camino hace con que sientas que puedes superarlo todo, y seguir adelante. Y esta sensación es la felicidad.

Dale una vuelta a tu destino:

Si no tienes planes para el verano ya puedes empezar a entrenar. ¡Excelente fecha para perder los kg extras que nos ha traido los Reyes! 😉

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