Su p. madre – O Cebreiro #dia10

Etapa: 38km
A 152km de Santiago de Compostela

cacabelos_o_cebreiro

Ya lo sé, ¿38km? flojito, ¿eh? – el día más duro del camino. Sin duda.

O_cebreiro_papelera

Llegar hasta O Cebreiro fue fácil, me acompañaban los chicos italianos y hicimos paradas para cafés y coca colas en pueblos que no recuerdo pero en terrazas muy agradables. El camino de barro cruzaba viñedos, cuestas y bajadas suaves.

vinedos_camino_De_santiago

Y de repente llegó el momento. Habría que subirlo. Casi imposible, empujar o pedalear era igual de malo, no había canción infantil que me tranquilizara, el sol estaba extremamente fuerte y el objetivo cada vez más corto: hasta la próxima sombra.

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Perdí de vista los chicos, el pulpo se enganchó a la cadena, dentro, dentro, que no había manera de quitarlo. Tuve que sacar la rueda, intentar con el dedo, pensé en contarlo con el cuchillo. El sudor goteaba por la barbilla y las moscas eran las compis más fieles.

Finalmente volví a poner la rueda en su sitio, monté las alforjas otra vez y cuando ya no quedaba nada que hacer un grupo de 10 tíos pararan a recatarme. Gracias. Un poco tarde.

bici_ocebreiro_pulpoLos italianos me estaban esperando a la sombra. Les dije que seguiría sola. Me agobiaba pensar que me estaban esperando. Tiraría todo el día subiendo esto si hiciera falta.

Fue un día muy largo. Me acosté en el suelo, llamé a mi madre, chateé con amigos, con mi padre… Me puse de muy mala hostia. ¿A quien se le ocurre? Me arrepentí de no haberlo subido a caballo, con un tractor, o con el coche. “Es un sufrimiento gratuito” – lo pensaba. Me cago en las puñeteras moscas y en todo lo cagable, como dice mi padrastro.

Esbocé una mini sonrisa cuando vi esta señal. Pero no tenía fuerzas de sacar la cámara. El móvil hizo el trabajo sucio.

ocebreiro_bar_1kmEra un pueblo a 2 km de O Cebreiro lleno de caca de vaca, 2.552 moscas por bocadillo y gente agotada en el único bar del pueblo. Hay que hacer todo lo duro del tirón, es mejor seguir hasta pasado el Alto del Poio – me dicen. ¿Eh? ¿qué hay otro Alto de los cojones? Buah, quería que un tractor me llevara a casa.

Al final del todo, cuando quedaban 500 metros reencontré Heide. La austriaca que os he hablado. Ella, calva de la quimio, con una operación de riesgo por delante venía con una sonrisa de lado a lado.

Entrar en el pueblo fue mágico. Mi humor perruno se esfumó de inmediato.

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¡Qué preciosidad de pueblo! ¡Qué vistas más bonitas!

vistas_o_cebreiro_camino_De_santiago

cima_o_cebreiro_camino_frances

O_cebreiro_pueblo

Por fin, por fin, lo había hecho, allí estaba.ocebreiro_victoria_camino_dantiago

Fue la jara de cerveza más sabrosa de todo el viaje. No había duda, me iba a quedar aquí. Cenamos en un bar de piedra como todos los bares y casas del pueblo. Dediqué la cena a contarle de la forma más cómica mi ascenso y hacerle reír, ¡Cómo me gusta su risa!

Decidimos que El Alto del Poio iba a tener que esperar.

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Dale una vuelta a tu destino:

Solo hay un albergue en el alto de la montaña. No se puede reservar (los italianos que llegaron antes intentaron reservarlo para mí). Había sitio para las dos, creo que es una cuestión de suerte.

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