Un nuevo plan – El Camino de Santiago

Queda más de un mes, pero me arriesgaré a decir que voy a hacer el Camino de Santiago este verano.

“Dicen que el Camino te extrae del mundo en él que te encuentras imbuido habitualmente, te altera la percepción de las cosas y te permite ver con claridad lo que es importante y lo que no lo es. Dicen que ves lo fácil que es vivir con lo puesto y lo que puedas llevar en una pequeña mochila, que te das cuenta de la cantidad de “exceso de equipaje” de todo tipo con el que vamos cargados por la vida.”

Dos culottes y un sillín

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Y lo quiero hacer por muchos motivos, para organizar mis ideas, para descubrir qué es lo importante, para romper lazos con lo que no lo es, para crear fuerzas para un cambio. Quiero un cambio en mi vida, pero creo que todavía no sé qué es.

Dicen que el Camino responde todas las preguntas. Mi duda es si sabré qué preguntar. Mientras tanto empiezo a ocuparme de los detalles más simples: entrenar, revisar la bici, saco de dormir, alforjas, luces, casco, cámaras, itinerario y todos estos preparativos que me llenan de alegría y hacen olvidar mi rutina.

ENTRENAR

Hice deporte toda la vida hasta la universidad, lo típico: muchos años de natación, unos pocos de voleyball y casi nada de atletismo.  Pero después de tantos años, mi preparación física estaba lejos de mi capacidad de beber cervezas – que lo tengo bastante desarrollado, después de tantas jarras levantadas.  Empecé a hacer actividades por los paisajes, por las fotos, por disfrutar las vistas y el camino. El sufrimiento de subir una montaña, de hacer una ruta de senderismo larga, lo pagaba con estas recompensas.

Pero lo que poco a poco fui aprendiendo es que “sufrir” en si tiene su recompensa y ya no se trata de ganar la competición. Es la sensación de superación que la tenía olvidada, el sentimiento de misión cumplida, sentir el progreso de la fuerza que tienes en las piernas, sea para andar, pedalear o nadar.

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Los primeros días de gym fueron duros. Faltaba muchas veces, rezaba para que no hubiera aparcamiento, encontraba excusas… Pero una vez pillado el ritmo, me escaqueaba de cualquier otra cosa que no me dejara entrenar. La meta, subir un peso por semana e ir subiendo el tiempo paulatinamente.

SOLO O ACOMPAÑADO

También estuve “entrenando” viajar sola. A veces por incompatibilidad de fechas, otras veces por el Mr. Murfy – que se coló en mi mochila – pero nunca por tanto tiempo. Siempre me da un poco de miedo. Y no es de que me pase algo a mí, es miedo a la soledad. Cada vez que me entra este pensamiento intento recordar que viajando nunca la sentí. Lo curioso es que aquí en Madrid, rodeada de amigos, muchas veces. Como mucho te hace dar vueltas sobre tu eje y sentirte un poco miserable durante un rato. No es demasiado grave.

Y diréis “¡pero si el camino está lleno de gente!”. Los que caminan tienen la compañía asegurada. Siempre haces amigos en los alojamientos y terminas caminando con ellos, pero en bici hay dos problemas: que no charlas mucho mientras pedaleas y que de todos los vídeos que vi, solo recuerdo ver UNA mujer en bici. Considerando que no las hay y en el caso que haga amigos hombres, es poco probable que mi rendimiento sea suficiente para seguirlos. Ya lo comprobaré sobre la marcha.

Y el último punto que casi me asusta más que el anterior es perderme. Con mi ultra-extraordinaria noción de dirección – recordad que dar la vuelta a la manzana es un reto – seguro que me meto por donde no es. Estoy investigando aplicaciones que funcionan como GPS para rutas en bici en Android.

Todavía hay tiempo para los que se quieran apuntar. Si saben por donde tirar, mejor todavía. Yo encantada, claro. 😉

FECHAS

Hay que evitar los meses de invierno, la lluvia hace con el camino sea mucho más duro. Lo ideal sería también evitar la temporada más calurosa, pero paciencia, no se puede ser publicista y elegir una fecha a boleo. Por las campañas de la ofi, el mejor momento será la última de Agosto y la primera de Septiembre y son las que tengo reservadas.

EL ITINERARIO

Hay muchos caminos que conducen a Santiago. El Camino del Norte es el preferido por los jóvenes, por la playa. Lo descarté por el desnivel que es muy superior en este camino y porque conozco varios de los pueblos por donde pasa. Dicen que gran parte se hace por carretera y que hay menos alojamientos y menos peregrinos.

Recibí una invitación para hacer el Camino Portugués, uno de los caminos más planos y quizás menos explorados. Solo conozco Lisboa y O Porto y confieso que me sentí tentada.

Pero finalmente, el Camino Francés es el elegido. El más tradicional, el que hace más gente y el que está plagado de historia. Empezaré en Roncesvalles.

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Hay una página web muy completa de Eroski que divide varios caminos por etapas, con PDFs actualizados de historia de los sitios por donde pasas, albergues y restaurantes. ¡Una pasada! Será mi guía.

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LIBROS

Fui a La Casa del Libro y prepaulo_coelho_peregrinogunté sobre libros relacionados con el tema. No había más que guías. La más interesante pesaba más que la bici, por lo que la descarté. Descubrí en mi casa que no era verdad… Lista de libros relacionados con el camino.

Una amiga, me recomendó el de Paulo Coelho – El peregrino de Compostela: Diario de un mago. A pesar de tener mucho éxito, y de ser un Best seller, le tengo un poco de manía. Me parece muy repetitivo. Solo leí O Alquimista y el segundo que intenté leer hablaba de lo mismo y de la misma forma. Pero bueno, a ver si cambio de idea.

Dale una vuelta a tu destino:

Nada más revitalizante que planificar algo y ponerse metas. Cuando las vas cumpliendo te da la sensación de que avanzas. La sensación de avanzar roza la de la felicidad. I promise, try it.

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