Desafío Extremo

Llegué agotada de la ofi, encendí la tele sin darle importancia y acababa de empezar un programa con Jesús Calleja: Desafío en el Abismo.

El programa consistía en un reality en el que personas no especialistas haciendo pruebas de buceo, de rapel y etc, se iban eliminando uno a uno. El ganador tendría como premio la vuelta al mundo. COMORRR?? 😮

JORrrr, ¿yo como no me entero de estos castings? – estaba yo y Juma (la gata) en el salón y como no tenía a nadie más alrededor, le contaba a ella como fundiría a todos! ¡VAMOS! Con las ganas que tengo de dar la vuelta, no me ganaría N-A-D-I-E. Pero también es verdad que salir en la tele es un precio demasiado alto… Nunca haría parte de un reality.

desfio_abismo_cuatro

Pues ahí estaban, primera prueba, bucear y pasar por una cueva preciosa. Una chica ni siquiera sabia nadar, otras tantas se pusieron a llorar, una se enamoró a los dos días de uno que estaba bueno, las chicas se pelearon y el programa salió de parrilla en el 2º episodio. ¡JO! Que vale que parecía supervivientes mezclado con gran hermano por momentos, pero es que han puesto uno de casarse con Corina, que por favor… hunf!

Estuve husmeando el twitter de @JesusCalleja, de @RafaLomana, de @kike_calleja y descubrí que tenían un programa enterito de Desafío en el Everest. 😀

capitulos_desafio_extremo

Tardé cero coma en empezar a verlo. ¡Buah qué pasada! En este enlace lo podéis ver: http://www.mitele.es/viajes/desafio-everest/

Me acuerdo que hace poco yo no entendía a los alpinistas, tanto esfuerzo, para hacer cima y volver a bajar sin dedos, por las congelaciones. Poco a poco voy empezando a entender lo emocionante que es subir una montaña, lo maravilloso que es el paisaje, la adrenalina que es llegar arriba y ya si hablamos del Everest… Dios mío… impresionante.

Lo que yo no sabía es que subir la montaña tiene varios riesgos. No solo el riesgo de la escalada en sí, sino de la presión. A más altura, menos presión, menos oxígeno. No es por el frío de -30º que se les congelan los dedos, sino la falta de oxígeno que hace que no circule la sangre por las extremidades.

Funciona como bucear al revés. El montañero tiene que adaptarse a cierta altura y estar monitorizado todo el tiempo. Se mide la presión y los latidos cardíacos que se aceleran aún estando en reposo. Hacer esfuerzos – como correr o escalar, por ejemplo – cuesta mucho más.

Por eso, la mayoría de los escaladores del Everest utilizan botellas de oxígeno. Muy poca gente fue capaz de hacer cima sin este recurso. Y muchos de los que llegaron a hacerlo no están para contarlo.

MAL DE ALTURA

El conocido “mal de altura” es la falta de oxígeno – hipoxia – puede ocurrir a partir de tan solo 2.400 metros.  Los síntomas son: mareo, dolor de cabeza, nauseas, falta de apetito, agotamiento físico y trastornos del sueño. La mejor medicina para ello es bajar, dependiendo de la gravedad puede llevar a la muerte. Lo gracioso es que no está relacionado con la forma física, sino que cada cuerpo reacciona a la altura de una forma u otra.

Estaba yo viendo un documental de estos y de repente, de la nada, un sherpa empezó a respirar mal. Le han atendido, le han dado oxigeno, no hubo salvación, una embolia en poca horas y se quedó tieso en la montaña. Me sorprendió muchísimo. No es justo que el cuerpo, así sin previo aviso, diga “no más” y no te de tiempo a reaccionar. ¿Será que ya se sentía mal antes y siguió? Si alguien entiende de montaña que me lo explique, porfa.

Para evitar el mal de altura, hay un periodo de adaptación, por eso los montañeros suben un poco y se quedan a esta altura por 1 o 2 días para que el cuerpo se acostumbre. Pero a alturas exageradas como los 8 mil metros del Everest el cuerpo no resiste por demasiado tiempo.

Mamá, por favor, comentarios inbox. No estoy pensando en subir el Everest. Todavía. 😉

Pero hacer algo así como subir la montaña de Marrakesh, me gustaría mucho. Mira como lo han hecho los de Viajamos Juntos. 🙂

Por ahora, con subir un montecito de ná, me conformo.

Anuncios