Oh capitan, my capitan

Meu coração não se cansa de ter a esperança de um dia ser tudo o que quer.

He tenido unas semanas bastante tensas en la ofi. Demasiadas cosas urgentes, lo típico de mi profesión. Marketing y publicidad son tan agobiantes que terminas preguntándote quien está a punto de palmar. Huí de medicina por las urgencias y resulta que trabajo en la Unidad de Cuidados Intensivos de marcas muy sólidas, pero hipocondríacas. Siempre piensan que van a morir si no sale algo estupendo-impactante-llamativo-y-molón para ayer.

El caso es que el fin de semana todo el turismo que quería hacer era entre mis sábanas. Para los cansados, hay una buena manera de viajar: los libros. Estuve todo el finde navegando con Amyr Klink. Con un padrastro marino, qué menos, tenemos 3 de sus libros:amyr_klink_libros

100 días sobre cielo y mar – es el único que he encontrado en castellano. Cuenta su travesía ¡de África a Brasil a remo! Me enamoré en el minuto uno. Impresionante como cuida cada detalle para evitar pasar apuros. Un espacio muy reducido, comida preparada por nutricionistas en mini packs, sus encuentros con ballenas y los temidos navíos ciegos… te entran ganas de hacer algo grande, como él.

Paratii – Entre dos Polos – va al polo Sur y atraca en una cala hasta que todo se congela. Me pregunté varias veces porque lo hacía y te adivina el pensamiento: no huya de nada…. Vive en compañía de focas y pingüinos durante todo el invierno, hasta la llegada del verano. Toca el polo norte y vuelve a Brasil.

A este libro, tengo especial cariño, sobretodo porque tengo una de las más bellas dedicatorias, de mi madre:

Para Carolina, mi muñeca linda, para que lo leas en las frías noches que vendrán y para que te acuerdes que las aventuras tienen su lado de sombra y de luz… y siempre hay algo que traer en la vuelta.

Mar sin fin – el que estoy leyendo ahora, la vuelta al mundo rodeando el polo Sur, algo que pocos navegantes han logrado en la historia.

Me gusta como lo narra, me siento en el barco y navego con él… ¿Sabes qué? Voy aprender a navegar. Tengo el mejor profesor en la familia, capitán de navío que ha dado la vuelta al mundo en el buque escuela Juan Sebastian Elcano, es el responsable por mis sueños marítimos. Oh capitan, my capitan.

La cita que más me gusta de los 3 libros:

Un hombre necesita viajar. Por su cuenta, no a través de historias, imágenes, libros o TV. Necesita viajar por si mismo, con sus ojos y pies, para entender qué es suyo. Para un día plantar sus árboles y darles valor. Conocer el frío para disfrutar del calor. Y lo contrario. Sentir la distancia y la falta de techo para sentirse cómodo bajo el suyo. El hombre necesita viajar a sitios que no conoce para romper con la arrogancia que nos hace ver el mundo como imaginamos y no simplemente como es o puede ser; que nos hace ser profesores o doctores de lo que no hemos visto, cuando deberíamos ser alumnos y simplemente ir a verlo.

ARMY KILNK

amyr_klink_navegar

Dale una vuelta a tu destino:

Bueno, ya sabéis, leer no sustituye viajar, pero es la acción que más se acerca a esta sensación de libertad (y la ventaja es que lo puedes hacer entre sábanas). 😉

Anuncios