Salaam Alaikum, MARRAKESH! – Marruecos

Idiomas oficiales: Árabe culto y bereber
Idiomas muy frecuentes: Francés en todo el país y el español en el norte
Dialectos: Árabe marroquí, tarifit, tamazight y tachelhit (todos derivados del árabe)
Dinero: 1€ = 11Dírham
A 1.343 km de Madrid

Un hilo de mar separa Marruecos de la Península Ibérica, sin embargo las diferencias de cultura, paisaje y religión son brutales.

marrakesh_zumo

Llegamos a Marrakesh un poco asustadas, nos habían metido miedo con que no era muy seguro para dos chicas. Pero nuestra experiencia nos dijo que es más seguro que cualquiera de los países de Sudamérica. La ciudad es un auténtico caos, coches, burros, motos por todos lados, y gente cruzando en medio, a cada segundo un bocinazo.

moto_marrakesh

De entrada el taxi nos ha timado como era de se esperar y nos dejó en una entrada a la medina. Toda una aventura encontrar el hotel. Preguntamos a un guiri que parecía ser francés y que nos acercó a la puerta del hostal.

Respiramos un poco, dijimos “Yupi, estamos aquí!” y volvimos a salir para comer algo. Muy atentas a izquierda, derecha, derecha otra vez, 2º derecha, izquierda y todo “tieso” (o algo similar) en las laberínticas medinas que hemos estado. No todas las calles tienen nombre, los mapas solo ponen los nombres de las calles grandes y las pequeñas son un enmarañado de líneas sin nombre. El primer momento es un poco tenso, pero después pasa a hacer parte del viaje y es hasta divertido memorizar en que arco tiras a la derecha y por cual túnel tienes que pasar.

medina_marrakesh

Poco a poco el miedo se disipó y a más días, más seguridad, más tranquilidad y soltura a la hora de negociar los precios o decir no a los que querían ayudar a cambio de dinero. Sonrisa y un no firme. Cuando te sientes segura parece que lo huelen y te dejan en paz.

Puedes caminar tranquilamente con tu réflex a todos lados (algo imposible en Brasil, por ejemplo) y aunque evitamos los paseos nocturnos, salimos a cenar todas las noches con nuestras propias piernas.

Conocimos a un montón de jóvenes de todos lados: australianos, canadienses, chilenos, alemanes, ingleses, americanos, españoles… incluso una chica que viajaba por su cuenta y que no se sentía cohibida por hacerlo.

Los marroquíes son, sin duda, un pueblo muy amable, siempre con la sonrisa puesta y dispuestos a ayudar. Nos han ayudado un montón de veces a cambio de nada, como enseñarnos el camino. En uno de los Riads, el chaval se despertó a las 5 de la mañana para ponernos el desayuno y nos llevó hasta la estación de tren andando cargando nuestras maletas cuando todavía estaba oscuro! – le hemos dado propina, claro, al que amablemente rehusó y tuvimos que insistir.

PLAZA DE JAMAA EL FNA

Lo más famoso de Marrakesh es la mayor plaza que tiene – impronunciable – Plaza de Jamaa el Fna (en árabe: جامع الفناء yâmiʻ al-fanâʼ ). Cada vez que venía el chico a ponernos el té pedíamos que repitiera como se decía y nos ha provocado crisis de risa nuestras vanas tentativas de decirlo correctamente.

dejamaa_el_fna_marrakesh

En esta plaza hay literalmente de todo: frutos secos, zumo natural, tenderetes para cenar, encantadores de serpientes, monos, bailes típicos, tatuadores con henna, contador de historias… y además coincidimos con un festival de cine de Marrakesh añadiendo un telón gigante con películas de Bollywood al paisaje. Ya no sabias a que lado mirar. Nos han dicho que comer cerca de los tenderetes y no en ellos es más económico pero a nosotras no nos pareció caro. Nos hartamos de comer por 100 Dírham (10€) y nos han tratado de lujo.

LA MEZQUITA DE MARRAKESH – Kutubia (la de los libros)

Como todas las mezquitas de Marruecos, exceptuando la mesquita de Casa Blanca no se puede visitar si no eres mulsuman. Pero desde fuera ya es bonita. Por la noche está encendida y al ser el edificio más alto de la ciudad se hace siempre presente.

mesquita_marrakesh

Se llama “de los libros“, porque en el siglo XII, cuando fue construida, se instalaron sobre su alrededor un mercado de manuscritos ¡Eso es! libreros y escribanos. Por cierto, me ha encantado ver que todavía existen. ¡En la medina de Marrakesh hay una calle de escrivanos “oficiales”! ¡Podría haber enviado una carta en árabe! hay mucha gente que no sabe leer o escribir (el índice de anafalbetismo en Marruecos todavía es de un 30%).

escrivano_marrakech

TUMBAS SAADÍES

No pensabámos contratar un guía en Marrakesh, pero se acercó un abuelo que insistió ser guía oficial enseñando su tarjeta. Contaba la historia de la ciudad con tanta pasión que dijimos que sí. No nos arrepentimos. Nos llevó a ver las tumbas sagradas de los sultanes. Pero antes pasamos por Bab Agnau, la puerta que marca el acceso a la Kasbah (área fortificada en el interior de la Medina, en la cual se encuentra el Palacio Real). Es una de las puertas más bonitas de la ciudad, realizada en el siglo XII en piedra y no en ladrillos de tierra como el resto.

puerta_medina_marrakesh

Las tumbas estuvieron escondidas de los occidentales durante siglos. Hoy las tumbas saadíes son uno de los lugares más visitados de la ciudad.tumba_saadi_marruecos

HERBOLARIO – Herboriste Marrakech

herbolario_marrakesh

La parte más divertida del paseo fue visitar el herbolario Herboriste Marrakech. Una chica que había estudiado fillología española, con el don de contar historias, nos explicó de forma muy entretenida miles de espécias, infusiones, tintas naturales, medicinas caseras, aceites, jabones… nos hizo probar, nos hizo oler, una auténtica marravilla. Te entran ganas de comprar todo.

especias_marrakech

Pero me apasioné especialmente por la historia del azafrán. ¿Por qué es tan caro? el azafrán es el pistillo de una flor que solo abre en la madrugada de 1 día al año durante 4 horas. ¿Te lo imaginas? los Bereberes del desierto las recogen corriendo, exactamente 3 pistilos por flor.  450 gramos de azafrán, supone extraer entre 200.000 y 400.000 estigmas. En Marruecos es más barato por la mano de obra.

Dale una vuelta a tu destino:

Guía de Marrakesh: 100 Dírham por cabeza por dos horas. Tenía una tarjeta de guía oficial, no se parecía nada a la foto, pero era un abuelo muy majo, ni regateamos y dijimos que sí.

Entrada Tumba Saadíes: 10 díhan – más o menos 1€

ITINERARIO

Nos movimos en tren y solo hay una línea, la misma que sube baja. La alternativa de ir por los Atlas (las montañas) significaba 8 horas en autobús (Fez-Marrakesh) por una carretera nada maja. Eso hicimos en los escasos 5 días que teníamos:

Marrakesh – Rabat – Fez y la vuelta, por tiempo, tuvimos que hacer:  Fez – Casa Blanca – Marrakesh. Pero lo ideal seria hacer la vuelta por Fez – Chefchaouen – Túnez, y  de ahí coger el tren nocturno a Marrakesh (8 horas), o volar de Túnez a Madrid.

HOSTALES EN MARRAKESH

Estuvimos la primera noche en un hostal Equity point Marrakesh que aunque las fotos están estupendas tenía un aspecto de viejo y hacía un frío de pelar. Parece un buen sitio para el verano. 🙂

Los últimos días estuvimos en Riad Rouge: tienen dos y ajustan los clientes como les viene bien. Era mucho más pequeño, las sábanas viejunas, baño compartido fuera de la habitación, ducha separada (y además, o despiertas pronto o te quedas sin agua caliente) y un salón pequeñito pero que por el mismo motivo conocimos a un montón de viajeros: chilenos, americanos, alemanes, canadienses, australianos y etc con quienes charlamos horas infinitas tomando té y fumando pipa. Los que cuidan el Riad son un encanto y el clima no podría ser mejor. Nos encantó.

A ver quien protesta ahora que el post ha sido corto. Hunf! 😉

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