Pateando Viena – Austria

Pasear por la calles de Viena te deja sin aliento. Aquí he visto las fuentes más impresionantes de todo el viaje. Hay alrededor de 900 fuentes potables y 54 monumentales. Están en las plazas, en los palacios, en los parques…

Fuente de Palas Atenea frente al Parlamento en el Ring representa a los dioses fluviales Danubio, Inn, Elba y Moldova.

Fuente del Palacio Imperial del Hofburg

Albertinaplatz – Fuente de Danubio

Fuente de Volksgarten

También hemos tenido el placer de visitar iglesias muy bonitas

Sin duda la más especial que hemos visto fue la Karlskirche, fruto de la promesa del emperador Carlos VI para salvar los vieneses de la 7º epidemia de la peste.

Una obra de arte del barroco

Atontada con tanta belleza no fui capaz de memorizar los monumentos, museos y calles fantásticas!

Biblioteca Nacional (que me quedé con las ganas de conocer porque por dentro es como la de la Bela y la Bestia ¡os lo juro!).

Para los austríacos el día dura mucho más que 24 horas. Tocan un instrumento, tienen conocimiento de pintura, conocen culturas, dominan más de 3 idiomas como mínimo, les encantan los libros y la vez el deporte… sinceramente, no sé como tienen tiempo para beber y disfrutar. Son abiertos, amigos, cariñosos y extremamente inteligentes. Conocí personas realmente especiales y tuve sinceras ganas de quedarme a vivir ahí y empaparme de su estilo de vida.

Dale una vuelta a tu destino:

Imprescindible comprar una guía y hacer un itinerario antes de pisar esta ciudad. Hay tantísimo que ver que te quedas sin saber que hacer y terminas dando vueltas en tu propio eje, aturdida por la música que suena en cualquier parte y sacando fotos de edificios belísimos de los cuales desconoces la historia y que seguramente serían todavía más bellos si la supieras.

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